Para mi hay días y días, y luego están los 17, 18 y 19 de marzo... ¡que locura!
El 17 de marzo me paso el día preparando bizcochos ¿porqué? pues porque el 18 es el cumpleaños de uno de mis hijos, asi que el 17 me paso todo el día pensando en la forma que va a tener la tarta que le voy a hacer y me pongo manos a la obra.
Entrar en la cocina siempre es agradable, empezar a cocinar me relaja, es como un baile, cada ingrediente tiene que ir incorporándose a su debido tiempo, si te adelantas o te atrasas se nota en el resultado final. Cuando hago postres y mas aún cuándo hago tartas, esto se incrementa, el olor de derretir chocolate es indescriptible, tienes que tomarte tu tiempo, ver como poco a poco el chocolate va tomando una nueva forma, un nuevo color, un olor... ¿y el olor del bizcocho cuando está a punto de terminar? ¿podéis sentirlo?, otro olor que me encanta es el de hacer mermeladas sobre todo de manzana, ese olor a canela es inigualable.
Cuándo hago una tarta para un cumpleaños paso un tiempo pensando en cómo quiero que sea, si quiero un número, una forma, combino la cobertura con el relleno. Por la noche cuándo me acuesto, me gusta imaginar los diferentes resultados y le doy una vuelta, otra, otra..., hasta que llega un momento en el que sé, que ese es el destino final, esa es la tarta perfecta y por fin todo encaja con el nuevo año que va a cumplir y entonces me relajo y dejo de pensar en ello hasta que comienzo a preparar la tarta.
En este caso he preparado una tarta 10, y no porque me haya salido perfecta, no, sino porque es el número 10. Me parecía importante destacar su primera década, que se queda sin dedos en las manos para contar los años que cumple ¡ya es mayor!. Recuerdo cuándo cumplí 10 años, me sentía grande, ya iba a ser como los mayores y no iba a decir mi edad con los dedos de la mano, ¿recordáis vuestros 10 años?¿os gustaban?
Aquí os dejo una imagen de cómo recortar los bizcochos para darle forma numérica, aunque también podéis comprar moldes con número.
Manos a la obra cogí un molde redondo y otro alargado, horneé el bizcocho hice buttercream de color limón, cubrí despacio el bizcocho y lo puse sobre una bandeja de color lavanda (como no) y puse tres bengalas para darle un poco de chispa.
Todo este año ha estado entusiasmado con la idea de entrar en un equipo ciclista y en todos los equipos nos han dicho que hasta los 10 años no podría entrar asi que.... en su tarta hay una bicicleta para que vea los nuevos retos que la vida le brinda siendo mayor. Cuándo ayer la vió, le encantó. Ese minuto en el que la descubre, que ve la forma, que la tarta le demuestra lo que él es, ese minuto es indescriptible. Para mí es algo más que la satisfacción de hacer una tarta y que guste, para mí es como un lenguaje no verbal, un obsequio a lo que él es, a lo que va a ser, a que mi tarta es para él, para nadie más, es de mi para él, mi tiempo es suyo y él se siente importante por ello y yo encantada de regalárselo.
El 18 nos pasamos buena parte de la tarde haciendo los regalos para papá, y me encanta hacerlo con ellos, un gran esfuerzo para una persona muy grande también. Este año, como no, estamos haciendo pulseritas de gomas (hay una locura general con ellas). A mi me encantan porque es una forma muy divertida de que los niños aprendan a tejer, asi que allá que nos hemos puesto y pasamos una tarde estupenda. Mañana os pongo la explicación de como hacerlas para aquellos despistados que aún no sepan como hacerlas
Y es que hay veces que no solo en lenguaje verbal se pueden decir cosas, hay momentos que simplemente con obsequiar al otro es más que suficiente, es una demostración de amor, en el momento en el que estabas elaborando/comprando el regalo estabas pensando en esa persona y eso la hace la persona más importante de tu mundo, aunque sea durante un minuto y eso es lo mejor que cualquier persona puede tener, que otro pueda dedicarle un tiempo en exclusiva para tí.
En fin... se que prometí hacer un post sobre cadenetas pero me ha parecido más oportuno contaros mi historia con las tartas y las personas importantes de mi vida, el próximo post os cuento lo de las pulseras de gomas y al otro... la cadenata y nuestro club de los lunes!!



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